Curación de una joven paciente con migraña por CAT

Soy Paula Estall Henares, tengo 18 años. 
 
En la actualidad curso un grado en la UJI, pero en el momento que empecé con el tratamiento estaba empezando segundo de Bachiller.
 
Antes de conocer al Dr. Javier Plaza tenía fuertes dolores de cabeza, sentía pinchazos en los ojos e incluso molestias en los oídos.
Con 10 años de edad visité a un neurólogo para hacerme un seguimiento, el Dr. Pantoja. También me hicieron un TAC, encefalograma, pruebas para el vértigo, me remitieron al oftalmólogo y al otorrino; y el diagnostico final fueron migrañas
 
He seguido varios tratamientos médicos antes de acudir a la clínica. Homeopatía, tranquilizantes, antinflamatorios y en los momentos en los que padecía crisis más fuertes Nolotil; tanto por vía oral como por vía sanguínea, pinchados y en algunas ocasiones los médicos recurrieron al oxígeno.
 
En segundo de Bachiller las crisis eran más fuertes y una amiga me recomendó ir a la clínica Plaza & Tena e informarnos sobre el tratamiento que estaba recibiendo ella para su migraña. Acudí a la clínica y me explicaron que mis migrañas eran causadas por un CAT. 
 
Rápidamente empecé con los tratamientos y encontré alivio con los aparatos: uno para durante todo el día y otro para la noche. El alivio aumentó cuando me quitaron las dos muelas del juicio y las fuertes crisis que solía tener en época de exámenes y la ansiedad desaparecieron y las migrañas disminuyeron. Los exámenes de la PAU, mi principal miedo, gracias al tratamiento los superé sin ningún dolor fuerte. 
 
Para mejorar aún más y terminar radicalmente con los dolores me extrajeron otras dos muelas que seguían impidiendo la movilidad normal de la mandíbula. Con esto he finalizado el tratamiento, pero sigo usando un aparato.
Desde el principio del tratamiento mis crisis fueron cada vez menos frecuentes hasta llegar a desaparecer por completo a día de hoy; los exámenes los he superado sin ninguna crisis, ha cambiado mi estado de ánimo; la ansiedad con la que empecé ha desaparecido. 
Debo decir que lo más importante para que el tratamiento tuviese efecto fue el cambiar los hábitos y posturas que tenía y me dañaban sin darme cuenta.