Paciente con vértigo y dolores cervicales

Soy Ludmila Ruiz Carretero y tengo 41 años.

Tras años de sufrir vértigos y dolores cervicales esporádicos mi problema se agravó este pasado año convirtiéndose en vértigos continuos que me impedían desarrollar mi profesión.
Decido así acudir al otorrino tras recomendaciones de los servicios de urgencia que me indicaban que mis cuadros de vértigo podrían deberse a problemas de oído.

Después de someterme a radiografías cervicales y una videonistagmografía, la otorrino detecta inmediatamente que mi problema no es debido a ningún problema de oído, más bien a malos hábitos posturales y por consiguiente a tema bucal. Inmediatamente me remite a un odontólogo con experiencia en el tratamiento de estas patologías.
 
Para mi era totalmente inconcebible que todo lo que había estado sufriendo todo estos años pudiera deberse a malos hábitos en mi manera de masticar o en mi manera de descargar mi
ansiedad en la mandíbula. Pero sí, era cierto.

Tras pedirle a la otorrino que me recomendara a un especialista, dado que yo desconocía esta especialidad, acudí a  Plaza y Tena Dental. El Dr. Javier Plaza me explicó que todo lo que estaba sufriendo podría deberse a malos hábitos posturales que se concentraban en mi manera de masticar e impedían el equilibrio corporal necesario para mi bienestar general.

Hoy tras 8 meses de tratamiento y de un seguimiento exhaustivo de mi evolución puedo decir que no he vuelto a sufrir otro cuadro de vértigos, ni continuo ni esporádico.
 
Es por lo que deseo que mi testimonio sea una opción para aquellas personas que padecen los mismos síntomas que yo he padecido  y hasta hoy no hayan barajado la opción de que el origen puede ser debido a malos hábitos posturales o dinámicas mandibulares patológicas que hoy pueden ser tratadas con excelentes resultados.