La importancia de una dieta que no sea blanda

02/08/2017
Se habla y se escribe cada vez más acerca de por qué en la actualidad existe una mayor incidencia de maloclusión en la población.
En este gran artículo,  Kevin L. Boyd explica muy claramente que la maloclusión no tiene una base genética, sino que está causada por el cambio en el tipo de dieta que ha tenido lugar en el ser humano en su evolución. 
Es decir, cita a LA DIETA CIVILIZADA como causa de buena parte de la patología oral actual.
Recomendamos toda su lectura, pero ya en la primera página deja clara su postura:
"Muchos de nuestros problemas dentales y ortodóncicos actuales están relacionados con una discordancia entre las propiedades químicas y físicas de loa alimentos que consumimos hoy en día y las de aquellos para los que los dientes y maxilares de nuestros ancestros se adaptaron mejor".
En las conclusiones, menciona:
"Aunque muchos antropólogos y otros científicos han sugerido que la maloclusión es otra enfermedad relacionada con el moderno estilo de vida occidental, este punto de vista aun no parece aceptado por la comunidad dental".
Efectivamente, gran parte de los odontólogos/estomatólogos aun rechazan esa relación. Nuestro punto de vista es el del español Dr. Pedro Planas, quien ya sostenía que la dieta civilizada, al exigir un menor esfuerzo masticatorio, provocaba una falta de desarrollo del sistema estomatognático. Ello trae consigo trastornos del desarrollo (maloclusiones), trastornos periodontales y cráneo-mandibulares.